
El Proyecto BIO II fue un desarrollo científico-tecnológico de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE), la agencia espacial argentina que, desde 1990, pasó a llamarse CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales).
Durante el Proyecto BIO I, una rata, denominada Belisario, se convirtió en el primer ser vivo argentino en ser lanzado en un cohete. El lanzamiento tuvo lugar en la Escuela Aerotransportada de la Fuerza Aérea Argentina, Córdoba, abordo de un cohete Yarará, de producción nacional. Ocurrió el 11 de abril de 1967, alcanzando una algura de unos 3 kilómetros aproximadamente. La misión fue exitosa y Belisario fue rescatado sano y salvo luego que su cápsula cayó a tierra en paracaídas.
Dos años más tarde, en 1969, el proyecto continuó en una segunda etapa. En este caso el pasajero fue Juan, un mono misionero, alcanzando una altura de unos 87 kilómetros, lo cual lo convirtió en el primer "astronauta" argentino.



