La vez que conocí a Charles Bolden

Crónica de una visita muy especial al Planetario de la UNLP y la historia de un cuadro muy particular acompañada de otra inolvidable experiencia.

Por Diego Bagú - Domingo 22 de febrero de 2015


Hace muy pocas semanas tuve la grata noticia por parte del Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, Dr. Marcos Actis, respecto a que el ex-astronauta de la NASA y actual Administrador de dicha agencia espacial, Charles Bolden, visitaría la Argentina y, particularmente, la ciudad de La Plata.

Fue entonces que junto al Dr. Actis, autoridades de la UNLP y funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos de América en Argentina, comenzamos a gestionar y a darle forma a la visita de tan distinguido profesional a nuestro Planetario, el de la UNLP, la cual se concretó el pasado jueves 19 de febrero.


Flyer publicitario de la visita del astronauta Charles Bolden al Planetario de la UNLP


En primera instancia lo recibimos en nuestro hall central para luego realizar una pequeña y cálida conferencia de prensa en la misma dirección del Planetario. Tuve la grata satisfacción de mostrarle un cuadro que, con una historia a cuestas, le llamó poderosamente la atención.


Charles Bolden junto al Presidente de la UNLP, Lic. Raúl Perdomo


Permítanme entonces contarles una historia ocurrida, ¡a mi pesar!, ya varios años. Corría el año 1991. Me encontraba en el último año del colegio secundario y mi profesor de Físico-Matemática, mi querido e inolvidable Profesor Néstor López, nos comentó de la próxima visita del astronauta Franklin Chang-Díaz a la ciudad de Tandil. Dicho evento tendría lugar en el marco de las "Segundas Jornadas de Medio Ambiente y Cambio Climático", las cuales estaban organizadas por la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Permítanme aquí agregar una aclaración muy importante: Chang-Díaz, junto con otros dos astronautas, es la persona que más veces ha volado al espacio en la historia, contabilizando un total de 7 misiones.


Crónica del diario El Eco de Tandil del 13 de noviembre de 1991 sobre la visita del astronauta de la NASA Franklin Chang-Díaz a la ciudad de Tandil


Para un estudiante de secundaria apasionado por la exploración espacial desde muy pequeño, era una posibilidad literalmente extraordinaria de conocer, por vez primera, a un astronauta en persona. Es más: los organizadores de las jornadas ofrecían la posibilidad a los estudiantes de nivel secundario de las escuelas tandilenses de participar de dicho encuentro científico a partir de la realización de algún trabajo académico. Fue así que junto a mi profesor y a la enorme generosidad del Sr. Lorenzo Jaramillo, puse manos a la obra en lo que sería una investigación sobre lluvias y temperaturas en la ciudad de Tandil a lo largo del siglo XX.


El diario El Eco de Tandil hacía referencia a la participación de estudiantes del Instituto Martín Rodríguez en aquellas jornadas sobre medio ambiente


No me extenderé mucho más sobre la visita de Chang-Díaz a Tandil ya que hay otras notas en este mismo blog que hacen referencia a aquellos días inolvidables para quien escribe. Solo agregaré que pude finalmente conocer a Chang-Díaz y que pasadas las semanas de dicho encuentro, el astronauta me envío con mucha generosidad su autoretrato firmado de puño y letra junto a los parches de las misiones en las cuales había participado (hasta ese momento, dos vuelos). Con dichos emblemas más otros que adquiriría con el tiempo, confeccioné un cuadro.


Cuadro realizado con el autoretrato firmado de puño y letra por el astronauta Franklin Chang-Díaz y parches (escudos bordados) de misiones espaciales. (Colección personal)


Autoretrato del astronauta Franklin Chang-Díaz, firmado de puño y letra, quien me lo enviara a inicios de 1992. (Colección personal)


¿Y a qué viene esta historia? A que en la primera misión de Chang-Díaz también participó Charles Bolden, tal cual se ven reflejados sus nombres en el emblema (parche) que me fuese enviado por el astronauta. 


Emblema de la misión STS-61C realizada con el Transbordador Espacial Challenger, del 12 al 18 de enero de 1986. De la misma participaron, entre otros, Franklin Chang-Díaz y Charles Bolden. Días más tarde dicho transbordador sufriría una explosión causando la peor catástrofe espacial en la historia.


Al momento de enterarme de la visita de Bolden al Planetario, no podía dejar de pensar en mostrarle ese "tesoro", al menos para mí. Nuestro visitante ingresó a la oficina de la dirección junto a otras autoridades y varios periodistas, y grande fue su sorpresa cuando observó el cuadro que le estaba mostrando. Mirándome asombrado me preguntó sobre el origen del mismo. Le comenté todo lo brevemente que pude y me dijo: "¿Podrías contarle a los presentes quién es este extraordinario astronauta?". Me generó mucha simpatía su pedido y desde ya, accedí con el mayor de los gustos.


Junto al ex-astronauta y Administrador de la NASA, Charles Bolden, en nuestra oficina del Planetario de la UNLP.



Finalmente, disfrutamos de su charla en el domo junto a centenares de personas siendo, sin duda alguna, una de las actividades más lindas que hemos realizado. La charla pueden disfrutarla en el siguiente link: 

https://youtu.be/_1yaMaUciMY


Para finalizar esta jornada tan especial, la del pasado jueves 19 de febrero, junto a nuestro compañero y Director Técnico del Planetario, Martín Schwartz, fuimos invitados a una cena a realizarse en la embajada norteamericana para compartir con tan ilustrado visitante y otras personalidades y autoridades de un momento realmente precioso. Desde ya no podían faltar las fotografías y entonces cómo no unir, concatenar, dos momentos muy especiales separados por algunas décadas. Dos momentos que pueden apreciarse en la foto que comparto a continuación.



Vaya todo mi sincero agradecimiento a quienes hicieron posible esta gran visita y nos acompañaron en la gestión de la misma.


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